domingo, 1 de mayo de 2011

LA TELEOLOGÍA COMO PROCESO TECNOLÓGICO

Informa Norbert Wiener.- El sistema totalitario que impera en el vasto planeta Kahlahorra, conocido como Grupo de Uniones Anexadas a la Ubicuidad, parece que no se ha quedado atrás en la carrera tecnológicA y armamentística que le hace competir con otros amplios sistemas políticos de control en el Kòsmos. Los científicos del GUAU aseguran, sin temblarles la barbilla, haber desarrollado la tecnología adecuada para controlar teleológicamente la historia en cualquier mundo conocido. Aunque, lógicamente, estos locos muchachos no han confirmado como pueden realizar tal cosa, convertir la historia de una civilización en un proceso concreto dirigido a determinada finalidad, es algo que ha llenado de estupor a propios y extraños. Tiene cierta lógica que un sistema de control absoluto, como es el GUAU, se haya empeñado en dar con la clave para convertir la historia en un sistema determinado hacia un fin, aunque no sepamos todavía cuál será éste, lo que nos sume en la mayor de las intranquilidades. El argumento teleológico era, hasta ahora, más propio de creencias religiosas en las que el Kòsmos sería un "diseño inteligente" (sic), con algún propósito inescrutable, de alguna  todopoderosa divinidad (una de las más seguidas es aquella en la que el "creador" adopta la forma de un espagueti gigante y todas nos hallamos subordinados a su voluntad). Este tipo de kòsmovisiones, ridiculizadas por la ciencia, impregnó de algún modo el pensamiento racional, y algunos filósofos y científicos, ilusos ellos, pensaron también que el desarrollo de la civilización nos llevaría a algún sitio más o menos decente. Es de suponer que resulta difícil aceptar que las leyes naturales sean producto más bien del azar, y que el orden en el universo es solo una posibilidad frente a otras muchas, por lo que la fantasía creativa de algunas especies kòsmicas, producto de tener demasiado tiempo libre para la especulación, ha trabajado de lo lindo a la hora de fabricar toda suerte de mitos y teorías. Ahora, lo que eran meras creencias y conjeturas, puede que ya no tengan cabida gracias a los avances científicos y tecnológicos del planeta Kahlahorra, y de su poderoso sistema político GUAU, que pueden ponerse al servicio de un férreo sistema de control en todo el Kòsmos. Es posible que cada individuo pase a ser solo una pieza más al servicio de una finalidad absoluta, tal vez solo unos pocos ingenuos se atrevan ya a desafiar los designios de una "inteligencia superior" (por llamarla de algún modo), a tratar de desviar un curso de la historia determinado por condiciones objetivas que trascienden al común de los mortales. ¿Suena mal? Muy bien no suena, no, ¿dónde queda la libertad?. "¿Libertad?, ¿para qué leches la queremos?", son unas de las más conocidas palabras, y muy significativas dado el caso, que pronunció Waldemar Ilyich Dalninski, uno de los líderes fundadores del GUAU. Efectivamente, es posible que la libertad sea solo una apariencia, que estemos formando ya parte de ese proceso global, que estas palabras formen parte de ese propósito teledirigido y estén también dirigidas a una finalidad. Seguiremos informando, aunque es posible que antes hayamos enloquecido.

Un técnico del sistema totalitario del GUAU, trabajando feliz al servicio de las condiciones objetivas, con una avanzada tecnología que ha superado todas las expectativas.

jueves, 28 de abril de 2011

sábado, 23 de abril de 2011

REGRESIÓN AL FUTURO

Informa Krhristy Kolleran.- Los doctores Frodörik Fronkon y Segismundo Stein aseguran haber revolucionado las terapias sicoanalíticas, de incognoscible legitimidad científica, con la publicación del libro Más vale prevenir. Viaje alucinante al futuro de la mente. Con el peculiar nombre de Oxímoron de Choque, se describe una térapia sicoanalítica que empuja al paciente mediante técnicas inducidas, como la hipnosis o el masaje escrotal, a hacer viajar su mente en el tiempo, asomarse a experiencias que todavía no han ocurrido en sus vidas con el fin de prevenir futuras sicosis, lo que puede expresarse de manera más llana como que le produce una "regresión al futuro" de agárrate y no te menées. "Hasta ahora, las técnicas regresivas a experiencias pasadas con fines curativos no siempre tenían resultados satisfactorios, ya que en no pocas ocasiones el paciente generaba ficciones que nunca habían ocurrido en su vida", reza uno de los pasajes del libro; "gracias a la regresión al futuro, esos errores no son posibles, ya que nuestra indagación en la mente discierne perfectamente los hechos preverídicos de los preficticios", una de los múltiples afirmaciones presentes en la obra realizadas sin ningún asomo de vergüenza. Los autores de Más vale prevenir... aseguran apoyarse, además de en las técnicas sicoterapeutas más avanzadas (y nunca mejor dicho), en la relatividad temporal del Kòsmos, "teoría científica indubitable, de la que podemos servirnos para ser más felices a nivel sicológico-individual, sin estar constantemente subordinados a las inseguridades de lo que nos depara la providencia", tal y como puede leerse en la introducción del libro. "Esta explicación vital será contemplada como muy atractiva a priori", en opinión del filósofo neoescéptico Yhono Mekhreoná, "aunque hay que recordar que los charlatanes seudocientíficos son muy hábiles en retórica, con el fin de manipular las necesidades más obvias de las personas y poder forrarse a su costa". Esta es sólo una de las voces críticas entre la comunidad intelectual que acusan a los doctores Fronkon y Stein de practicar la seudociencia, aunque éstos hace oídos sordos, manifiestan que "modestia aparte, siempre se ha dudado de los genios adelantados a su tiempo" (nunca mejor dicho), y confían en que su obra "tenga acogida entre el vulgo para poder así marcar un antes y un después en la sicología clínica, abriendo consultas por todo el Kòsmos, y poder asegurar así también nuestro propio futuro".

domingo, 17 de abril de 2011

miércoles, 13 de abril de 2011

ESCÁNDALO INTELECTUAL EN EL MUNDO DEL DEPORTE

Informa Colin Dante.- Puede que estemos hablando del más grande escándalo deportivo de la historia del Kòsmos. El que está considerado como uno de los más grandes atletas, ídolo y modelo para las nuevas generaciones, Leo Kowalski, ha sido pillado in fraganti poseyendo un grado bastante apreciable de actividad neuronal en su vida privada. No hace falta recordar a los lectores que uno de los requisitos imprescindibles para jugar en las ligas superiores de Air-Ball, evolución de una serie de deportes de contacto que genera un grado de histeria en las masas bien estudiado por las clases superiores, cuyo cometido es, a ratos rodar en patines por una superficie gélida a ratos hacer piruetas con un cohete a la espalda por un determinado especio aéreo, hacer el bestia todo el rato, de forma sutil o explícita, y tratar de introducir una pelotita ridícula en un soporte de reducido tamaño, es carecer por completo de reflexión intelectual y no poseer un nivel moral demasiado elevado. Kowalski, visiblemente abatido ante la evidencia de un drama de proporciones inconmensurables, ha terminado por confesar que ha llegado a convertirse incluso en una persona de cierta sensibilidad artística y que ha acudido en no pocas ocasiones, de incógnito ataviado con una vergonzante gabardina, a recitales de poesía y exposiciones de diversas artes plásticas. No obstante, el que es todavía jugador de Air-Ball ha manifestado su más sincero arrepentimiento y va a ponerse en manos de diferentes especialistas para volver a ser el ser estólido babeante de físico hiperbólico que tanto admiran los chavales. La directiva del equipo de Kowalski, los Héroes de Helio, ha manifestado su más sincera repulsa por las tendencias y el comportamiento del jugador, y no obstante ha aclarado que, afortunadamente, se han atajado de raíz estas prácticas, desgraciadamente más habituales de lo que nos gustaría, las cuales son un ejemplo pernicioso para nuestros jovenes. El escándalo de Kowalski, a pesar de ser tal vez el más estentóreo, no ha sido el único en los últimos años, en lo que atañe al deporte de alta competición. Recordemos a Filipo Fitipaldis, uno de los más diestros corredores de Kuádrigas Kòsmicas de alta cilindrada, al cual se le sorprendió participando en una tertulia literaria y, lo que es mucho peor, teniendo opiniones con cierto peso. No se puede considerar de la misma gravedad el caso de Heliodoro Hiperactivus, popular jugador de Speed Squash, el cual declaró haber sido víctima de una encerrona para asistir a una perfomance vanguardista, pero en la que aseguró no haber tratado con persona inteligente alguna. Deseamos la pronta recuperación de Leo Kowalski y hacemos un llamamiento desde estas páginas para que los chavales practiquen deporte para evitar toda actividad intelectual conflictiva.

Kowalski, cuando todavía se le consideraba un ídolo deportivo, y ahora convertido en una piltrafa intelectual.

viernes, 8 de abril de 2011

domingo, 3 de abril de 2011

Una serie antigua y fracasada de robot cibernético policial
Informa Alex J. Murphy.- La compañía, de ámbito kòsmico, MCP (Multi-Consumer Products, que lo mismo produce una bebida refrescante que lo último en enajenación tecnológica) ha fabricado otro prototipo de ciborg policial con el objeto de ser vendido maxivamente a los diversos sistemas estatales. Si bien las cuestionadas series anteriores estaban fabricadas con determinado tejido cerebral de algunos seres inteligentes, esta vez se ha rechazado todo asomo de inteligencia y se ha optado por usar las gónadas de una de las especies más salvajes de todo el Kòsmos unidas a la tecnología más puntera en fabricación cibernética. Parece que los directivos de la MCP no se andan esta vez con eufemismos y han dado lugar a una creación semiartificial que asegura la fidelidad a una oligarquía, gracias a las directrices implantadas que así programen los gerifaltes de turno, mantiene el orden, empleando para ello todo tipo de actividad testicular, y es fácilmente controlable en última instancia debido a sus primarios instintos sexuales. Recordaremos que los ensayos anteriores de la MCP, en cuanto a ciborgs policiales, planteaban problemas ontológicos de diverso tipo, ya que a los nuevos seres cibernéticos les daba por profundizar en filosofía y establecer originales corrientes existencialistas (la cosa acababa, normalmente, con el suicidio de los individuos biotecnológicos ante lo inane de su condición vital, después eso sí de masacrar a unos cuantos de sus creadores, con el consecuente alborozo de algunos opositores). Además, la MCP ha sido reiteradamente denunciada desde un punto de vista ético por algunos grupos (tan ingenuos, los pobres, que parecen desconocer el universo en que vivimos). Ahora, el orden kòsmico, basado en el dominio estatal y en la privatización de todos los recursos, tiene una nueva unidad policial que lo defienda sin ningún tipo de condicionante racional y sin inhibición moral alguna (aunque, la verdad, en esto no parece haberse cambiado mucho).

Las nuevas unidades de ciborgs policiales  ED-69, con más cojones que cerebro, en su muy dramatizada presentación en público.